Dólar oficial $1.530 – Dólar Turista $1.995,50 – Dólar blue $1.545 – Dólar MEP $1.536,53 – Contado con Liqui $1.602,59 – Riesgo País 485//

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El gobernador Rolando Figueroa anunció un programa de alivio financiero destinado a familias neuquinas que mantienen deudas y encuentran dificultades para cancelarlas por el peso de los intereses. La propuesta contempla créditos blandos y herramientas de reestructuración para trabajadores, jubilados, monotributistas y otros sectores con ingresos y voluntad de regularizar sus compromisos.
El esquema tendrá inicialmente al Banco Provincia del Neuquén (BPN) como entidad adherida y permitirá acceder a financiamiento para cancelar o reorganizar obligaciones existentes. La iniciativa apunta especialmente a quienes quedaron atrapados en deudas provenientes de tarjetas de crédito, préstamos personales y otras herramientas financieras utilizadas para sostener el consumo familiar.
Figueroa explicó que el objetivo es trasladar a las economías domésticas parte del ordenamiento financiero realizado por la administración provincial. “Nosotros ordenamos la cuenta del Estado. Ahora quiero que ayudemos también a ordenar la cuenta de las familias neuquinas”, afirmó el mandatario al presentar la iniciativa.
Créditos y tasas según la situación de cada cliente
El programa contempla financiamiento que podrá alcanzar hasta los $50 millones, dependiendo de la situación crediticia del solicitante. Además, habrá una línea de reestructuración UVA destinada a clientes del BPN que presenten una situación diferente a categoría 1, con un plazo máximo previsto de 36 meses.
Las condiciones establecidas contemplan una tasa de 10% TNA más UVA para empleados del BPN, mientras que quienes acrediten ingresos en la entidad accederán a una tasa del 15% TNA más UVA. Para los clientes que no tengan acreditación en el banco, la tasa prevista será del 20% TNA más UVA.
El gobernador también convocó a otros bancos y billeteras virtuales a incorporarse al programa. Como incentivo para las entidades que participen, la Provincia propone reducir un 50% el Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses generados por estos créditos.
Figueroa aclaró que la iniciativa no significa condonar obligaciones ni entregar dinero sin devolución. La intención, sostuvo, es reemplazar compromisos difíciles de afrontar por mecanismos que permitan recuperar capacidad de pago y evitar que los intereses continúen profundizando el endeudamiento.
El endeudamiento de los hogares, en la agenda provincial
El mandatario vinculó la medida con la situación económica que atraviesan numerosas familias que recurrieron al financiamiento para mantener sus niveles de consumo. Según planteó, existen trabajadores, jubilados y monotributistas que mantienen ingresos regulares, pero enfrentan cuotas e intereses que dificultan la normalización de sus cuentas.
Figueroa defendió además la política de equilibrio fiscal de su administración y aseguró que el ordenamiento de las cuentas públicas permite destinar recursos a políticas específicas. “Vamos a ahorrar donde hay que ahorrar e invertir donde Neuquén necesita invertir”, señaló.
En ese contexto, recordó que su gestión redujo gastos, achicó estructuras políticas y estableció como criterio no tomar deuda para financiar gastos corrientes. La estrategia provincial, afirmó, busca reservar el endeudamiento para infraestructura y proyectos vinculados con el crecimiento de Neuquén.
La estrategia financiera que impulsa el Gobierno
La Provincia informó que al comienzo de la actual administración registraba un pasivo consolidado de 1.263 millones de dólares, equivalente al 83% de sus ingresos anuales. Hasta junio de 2026 se habían cancelado 707 millones de dólares y la incidencia del endeudamiento sobre los recursos provinciales había descendido al 16%.
El nuevo programa se incorpora a otras herramientas crediticias impulsadas durante el año. Entre ellas aparece Neuquén Habita, que contempla créditos de hasta $150 millones destinados a construcción, ampliación y refacción de viviendas.
Figueroa planteó que el objetivo hacia 2030 es avanzar hacia una reducción prácticamente total del pasivo heredado y liberar capacidad financiera para infraestructura y servicios públicos. En paralelo, el Gobierno busca que parte de ese margen permita instrumentar medidas dirigidas directamente a las economías familiares, como el nuevo programa de refinanciación de deudas.