
Un fuerte estruendo alteró la calma de la tarde de este jueves en la zona del puente carretero que une Neuquén y Cipolletti. La explosión se originó en la Central Térmica Alto Valle, durante una prueba de funcionamiento de una de sus turbinas de gas.
Desde la empresa Aconcagua Energía, concesionaria de la planta, confirmaron que el evento ocurrió en el área de escape y chimenea, y remarcaron que no se registraron víctimas. “Sólo se produjeron daños materiales en la chimenea y en vidrios del edificio”, informaron en un comunicado.
Como medida preventiva, dos operarios que se encontraban en el lugar fueron trasladados a una clínica de la capital neuquina para su revisión, aunque no presentaban lesiones de gravedad. La compañía decidió suspender de inmediato la operación de la central e iniciar una investigación exhaustiva para determinar las causas del desperfecto.
Desde el sindicato de Luz y Fuerza señalaron que la explosión se habría originado por una falla en una cañería vinculada a la turbina en pruebas.
Los vecinos de la zona también dieron testimonio del impacto. “Fue como un bombazo, vibraron los vidrios de toda la casa”, relató una residente a diez cuadras del lugar. Otros afirmaron que, tras la explosión, se escuchó un fuerte zumbido.
La Central Térmica Alto Valle, inaugurada en 1969, juega un rol estratégico en el abastecimiento eléctrico de la región. Actualmente opera con tecnología de ciclo combinado y cuenta con cinco turbinas que permiten sostener la generación aún cuando alguna unidad queda fuera de servicio.
El Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) y Transcomahue supervisan el despacho eléctrico de la central y su interconexión con la red regional.
Por estas horas, la prioridad de las autoridades y la empresa es garantizar la seguridad en el predio y determinar el origen del incidente, que volvió a poner en el centro de la escena a una de las usinas más antiguas y emblemáticas del norte patagónico.