Cercanos al veredicto, Emerenciano Sena y Marcela Acuña insistieron en su inocencia frente al jurado popular, en el tramo final del juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski. Su hijo César, también imputado, volvió a guardar silencio y evitó pronunciarse. El jurado definirá en horas el futuro penal de los siete acusados en una causa que conmocionó a Chaco y al país.
La audiencia de últimas palabras cerró un juicio de altísima tensión pública, marcado por declaraciones cruzadas, reconstrucciones periciales y un operativo judicial excepcional. Los imputados dispusieron de un breve espacio para expresarse justo antes de que el jurado pase a deliberar y determine si son culpables o inocentes del crimen.
Últimas declaraciones antes de la instancia decisiva
En su intervención, Emerenciano Sena aseguró que nunca participó de la desaparición ni de la muerte de Cecilia y afirmó que su nombre “fue ensuciado sin pruebas”. Ante el jurado, dijo que su vida pública y política quedó destruida por “acusaciones infundadas”, mientras reiteró que jamás habría actuado de manera violenta contra la joven.
Marcela Acuña también utilizó sus últimas palabras para negar cualquier vinculación con el femicidio. Manteniendo la línea defensiva sostenida durante el debate oral, volvió a responsabilizar a terceros y cuestionó la investigación fiscal. La acusada pidió que el jurado “mire los hechos y no la historia mediática”, argumentando que se la juzga por su identidad política y no por evidencias concretas.
El silencio de César Sena y el impacto en el jurado
A diferencia de sus padres, César Sena —señalado por la Fiscalía como el autor del femicidio— optó por no hablar. Esta decisión replicó su comportamiento en otras etapas del juicio, donde la defensa argumentó que su silencio buscaba “evitar interpretaciones maliciosas”. Su postura generó interpretaciones contrapuestas: para algunos analistas judiciales se trata de una estrategia prudente; para otros, un silencio que puede jugar en su contra.
El resto de los imputados también se expresó brevemente, aunque sin aportar elementos nuevos para la valoración del jurado. Las últimas palabras se desarrollaron en un clima de tensión contenida, marcado por la expectativa del inminente veredicto.
Una causa emblemática que llega a su desenlace
El juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski se convirtió en uno de los procesos judiciales más relevantes de los últimos años en Chaco. El caso no solo involucró a una familia con peso político y social, sino que expuso vínculos de poder, presuntas encubrimientos y una desaparición seguida de muerte que generó repercusión nacional.
Durante el debate, el Ministerio Público Fiscal presentó una acusación basada en pruebas testimoniales, registros telefónicos, análisis periciales y movimientos registrados en el domicilio familiar. La defensa, en cambio, insistió en la inexistencia de restos de la víctima y en supuestas inconsistencias de la investigación.
Un veredicto que marcará un antes y un después en Chaco
Con las últimas palabras ya pronunciadas, el jurado popular se prepara para iniciar una deliberación que podría extenderse varias horas. De su decisión dependerá la responsabilidad penal de los siete acusados y el cierre —o la apertura— de nuevas etapas judiciales según el resultado.
Resistencia aguarda la definición con tensión, mientras organizaciones sociales, feministas y familiares de la víctima concentran su atención en un fallo que podría convertirse en un punto de inflexión en la lucha contra la violencia de género en la provincia.


