Economía deberá refinanciar un abultado vencimiento de Lecaps mientras el mercado evalúa bonos CER y duales como alternativas.
El Ministerio de Economía enfrentará en los próximos días uno de los compromisos financieros más relevantes del mes, con vencimientos de deuda en pesos que rondan los $19,3 billones y que obligarán al Tesoro a salir nuevamente al mercado para buscar su refinanciación.
El punto crítico se dará el 16 de enero, fecha en la que expiran dos Letras Capitalizables (Lecaps), mientras que el llamado a licitación para intentar renovar esos compromisos está previsto para el miércoles 14, en un contexto de cautela monetaria y expectativas de inflación aún elevadas.
Una parte significativa de estos vencimientos corresponde a instrumentos en manos de organismos del propio Estado, lo que introduce un margen de previsibilidad, aunque no elimina la necesidad de lograr una renovación elevada para evitar tensiones financieras.
El detalle de los vencimientos que presionan al Tesoro
Según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), los vencimientos del 16 de enero incluyen la Letra Capitalizable M16E6 por aproximadamente $5 billones y la S16E6 por unos $14,3 billones, concentrando el grueso de las obligaciones de corto plazo del Tesoro.
Las estimaciones oficiales indican que cerca de la mitad de estos títulos estaría en manos de agencias estatales, aunque el resto corresponde a inversores privados, lo que obliga al Gobierno a diseñar una oferta atractiva para sostener el nivel de rollover.
A este monto se suma el remanente de una letra dólar linked, la D16E6, cuyo vencimiento original alcanzaba los $6 billones, pero que fue parcialmente postergado tras una operación de canje que permitió trasladar unos $3,4 billones hacia fines de enero.
La licitación y el contexto de política monetaria
La Secretaría de Finanzas dará a conocer el lunes 12 el menú de instrumentos que se ofrecerán en la licitación, en un escenario atravesado por una política monetaria restrictiva que busca consolidar el proceso de desinflación iniciado en los últimos meses.
En el mercado se advierte que el reciente cambio en el esquema de bandas cambiarias podría derivar en una inflación mensual que se mantenga por encima del 2% durante más tiempo del previsto, lo que influye directamente en las preferencias de los inversores.
Al mismo tiempo, el Banco Central comenzó de manera gradual a recomponer reservas, lo que implica mayor oferta de pesos en el mercado. Si bien enero suele mostrar cierta estacionalidad en la demanda de dólares, la autoridad monetaria deberá administrar con cautela ese equilibrio.
Bonos CER y duales, los favoritos del mercado
Frente a este escenario, distintos analistas coinciden en que los instrumentos ajustados por inflación vuelven a ganar atractivo. Desde el grupo IEB señalaron que los bonos CER ofrecen cobertura en un contexto de desinflación más lenta y resultan funcionales para estrategias de carry trade.
Como referencia, la sociedad de bolsa destacó oportunidades en bonos con vencimientos en diciembre de 2026 y octubre, con rendimientos en torno a CER más 6%, así como en títulos de 2027 y 2028 que rinden entre CER más 7,5% y 8%.
También aparecen como opción los bonos duales, que combinan tasa fija y TAMAR. En particular, se mencionó el bono de marzo de 2026, que rinde TAMAR más 4%, atractivo para estrategias de corto plazo con tasas reales elevadas.
Menor apetito por tasa fija tradicional
En contraste, los analistas observaron un menor atractivo en los instrumentos a tasa fija pura, lo que llevó a reducir su ponderación en las carteras y priorizar una duración más corta ante la incertidumbre macroeconómica.
Dentro de ese universo, se destacaron como alternativas el BONCAP con vencimiento el 30 de enero de 2026, con una TNA del 32,3%, y la LECAP de abril de 2026, que ofrece una tasa nominal anual cercana al 34,5%.
La licitación de esta semana será clave para medir el nivel de confianza del mercado en la estrategia financiera del Gobierno y su capacidad para sostener el rollover de deuda en pesos sin generar tensiones adicionales en el frente monetario y cambiario.

