Dólar oficial $1.570 – Dólar Turista $2.041 – Dólar blue $1.555 – Dólar MEP $1.580,17 – Contado con Liqui $1.679,15 – Riesgo País 936

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El mercado internacional del petróleo atraviesa una de sus semanas más negativas de los últimos años. Este viernes 6 de noviembre, el crudo Brent operaba por debajo de los 100 dólares por barril y acumulaba una caída cercana al 17% respecto del cierre de la semana anterior, en un movimiento que también repercute sobre las empresas que operan en Vaca Muerta.
Las cotizaciones actualizadas durante la jornada ubicaban al Brent en torno de US$97,66, mientras que el petróleo estadounidense WTI se negociaba cerca de US$90,60. Se trata de valores de una rueda todavía abierta y sujetos a nuevas variaciones.
Según los datos de LSEG citados por Reuters, el Brent se encaminaba a registrar su mayor descenso porcentual semanal desde el comienzo de la pandemia de coronavirus, en 2020, y su mayor retroceso absoluto en los registros que se remontan a 1988.
La magnitud de la baja responde principalmente a un cambio en las expectativas sobre el conflicto de Estados Unidos e Israel con Irán, aunque persisten los riesgos sobre el abastecimiento mundial de hidrocarburos.
La evolución de las cotizaciones muestra la velocidad con la que el petróleo perdió valor durante las últimas jornadas.
El viernes 30 de octubre, el Brent había cerrado en US$117,64 por barril. Una semana después, la referencia internacional se ubicaba cerca de los US$98.
La diferencia representa una pérdida aproximada de 20 dólares por barril.
El miércoles 4 de noviembre se produjo uno de los movimientos más pronunciados, con una caída diaria cercana al 8,7%, que llevó al Brent hasta los US$94,62.
El jueves hubo una recuperación parcial, con un cierre de US$98,29, pero el rebote no alcanzó para revertir el desplome acumulado.
El WTI mostró una trayectoria similar: pasó de US$104,12 el 30 de octubre a cotizaciones próximas a US$90,60 este viernes, con un retroceso semanal cercano al 13%.
El principal factor detrás de la caída fue la reacción de los mercados a los resultados de las elecciones legislativas estadounidenses.
Las victorias del Partido Demócrata, que recuperó el control de ambas cámaras del Congreso, fueron interpretadas por los operadores como una posible limitación política a la administración de Donald Trump.
Los inversores comenzaron a considerar una mayor probabilidad de negociaciones para reducir las hostilidades con Irán.
Una eventual distensión podría facilitar la normalización de las exportaciones petroleras de Medio Oriente y reducir el riesgo de interrupciones del suministro.
Durante los meses de conflicto, los precios habían incorporado una prima vinculada con las amenazas sobre instalaciones energéticas, buques petroleros y rutas comerciales estratégicas.
La posibilidad de una reducción de esas tensiones comenzó a eliminar parte de ese componente del precio.
Sin embargo, el escenario diplomático continúa abierto y no existe una garantía de que el conflicto se resuelva en el corto plazo.
A pesar de la caída de las cotizaciones, la situación de seguridad en Medio Oriente continúa condicionando al mercado.
Los ataques contra buques petroleros en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz mantienen la preocupación sobre el transporte marítimo de hidrocarburos.
La agencia británica de seguridad marítima UKMTO advirtió que los incidentes contra embarcaciones continúan registrándose a un ritmo elevado.
Estas amenazas contribuyeron a sostener parcialmente los precios durante algunas jornadas, después de las fuertes bajas iniciales.
El estrecho de Ormuz es una ruta estratégica para el transporte internacional de petróleo y gas. Cualquier interrupción significativa puede afectar la disponibilidad de crudo y provocar nuevas oscilaciones de precios.
La baja del petróleo internacional tiene consecuencias directas sobre las perspectivas económicas de Vaca Muerta, donde una parte creciente de la producción está orientada a los mercados externos.
El Brent es una referencia central para determinar los ingresos por exportaciones de petróleo argentino, aunque el precio efectivo de cada operación depende de la calidad del crudo, los descuentos comerciales y las condiciones contractuales.
Una reducción de casi 20 dólares por barril respecto de la semana anterior implica un menor valor potencial de venta para los volúmenes exportados.
Esto puede afectar los ingresos de las productoras y modificar las proyecciones de rentabilidad de nuevos desarrollos.
También influye sobre las expectativas de recaudación de regalías hidrocarburíferas de Neuquén y Río Negro, aunque el impacto fiscal efectivo dependerá de los precios realizados, los volúmenes producidos y los mecanismos de liquidación.
La caída se produce en un momento en que las empresas del sector desarrollan proyectos de ampliación de producción, infraestructura de transporte y nuevas inversiones destinadas a incrementar las exportaciones.
La corrección del petróleo también se trasladó a las cotizaciones bursátiles de las principales compañías argentinas del sector energético.
Según los valores informados durante la jornada, el ADR de YPF acumulaba una pérdida cercana al 24% en el último mes, con una cotización en torno de los US$38.
Por su parte, Vista Energy, una de las principales productoras independientes de petróleo no convencional de Vaca Muerta, registraba un retroceso mensual del 13,5%, con sus acciones alrededor de US$57,15.
Estas variaciones corresponden al desempeño bursátil del último mes y no deben confundirse con la caída semanal del petróleo.
Las acciones de las petroleras reaccionan tanto a los movimientos del crudo como a las perspectivas de producción, inversión, financiamiento y rentabilidad.
La caída de los precios internacionales modifica las expectativas sobre los ingresos futuros del sector, especialmente entre las empresas con mayor exposición a las exportaciones.
Además del escenario político estadounidense, los operadores comenzaron a evaluar señales de una mayor disponibilidad de petróleo en el mercado internacional.
La posibilidad de que aumenten las exportaciones desde Medio Oriente coincide con indicios de una oferta de crudo más holgada.
Los diferenciales de precios de algunas variedades petroleras de la región regresaron a niveles similares a los registrados antes del conflicto con Irán.
Este comportamiento sugiere una menor presión inmediata sobre el abastecimiento, aunque la situación continúa condicionada por los riesgos geopolíticos.
La evolución de la demanda mundial también influye sobre las expectativas de precios, en un contexto de volatilidad en los mercados financieros internacionales.
Durante este viernes, el Brent mostró movimientos en ambas direcciones, con operaciones que oscilaron alrededor de los US$98 por barril.
La información disponible durante la rueda indicaba que el crudo internacional se encaminaba a una pérdida semanal de entre el 16% y el 17%, mientras que el WTI acumulaba una baja cercana al 13%.
El resultado definitivo dependerá de las cotizaciones de cierre.
Para la industria petrolera argentina, y particularmente para las operadoras de Vaca Muerta, la evolución del Brent será una de las principales variables a seguir en las próximas semanas, tanto por su incidencia sobre los ingresos de exportación como por su influencia en los programas de inversión.