
A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, el gobierno de Javier Milei comenzó a mover sus fichas para consolidar un esquema político que le permita competir por la reelección con mayores márgenes de maniobra. En ese contexto, la eliminación o suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) se transformó en uno de los principales objetivos legislativos de la Casa Rosada.
La estrategia combina negociaciones con gobernadores, una mayor participación de Karina Milei en la construcción política nacional y un programa económico orientado a evitar sobresaltos financieros en la antesala de la próxima contienda electoral.
Según distintas versiones que circulan en ámbitos políticos nacionales, las encuestas que maneja el oficialismo muestran un escenario más competitivo para 2027 que el observado meses atrás, situación que llevó al Gobierno a acelerar definiciones políticas y electorales.
Uno de los ejes centrales del plan oficial es lograr la eliminación o suspensión de las PASO durante este año legislativo. La iniciativa es impulsada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien tiene a cargo la negociación con sectores aliados y gobernadores.
La Casa Rosada considera que un cambio en el sistema de primarias podría modificar el escenario político de cara a 2027 y facilitar acuerdos con espacios provinciales y sectores de la oposición dialoguista.
En paralelo, el oficialismo analiza mecanismos electorales que permitan ampliar alianzas sin necesidad de integrar estructuras partidarias formales. Entre las alternativas aparece la posibilidad de habilitar esquemas de adhesión electoral para acompañar candidaturas presidenciales comunes.
La estrategia libertaria también incluye acercamientos con mandatarios provinciales, varios de los cuales mantienen una relación de cooperación con el Gobierno nacional en temas legislativos y de gestión.
Sin embargo, en distintas provincias persisten dudas sobre la conveniencia de cerrar acuerdos políticos tan anticipadamente. Algunos sectores consideran que el escenario económico y político podría variar significativamente antes de 2027 y prefieren mantener márgenes de autonomía.
En ese marco, la relación con los gobernadores será clave para avanzar con las reformas que el Ejecutivo pretende aprobar en el Congreso durante los próximos meses.
Junto con la construcción política, el Gobierno trabaja en un esquema financiero que busca despejar incertidumbres para el año electoral.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó recientemente el programa financiero para 2027 y aseguró que existen distintas alternativas para afrontar los vencimientos de deuda previstos, incluyendo acceso a mercados internacionales y nuevas herramientas de financiamiento.
Dentro del oficialismo consideran que la estabilidad macroeconómica será uno de los principales activos para sostener el proyecto político de Milei y llegar competitivo a una eventual búsqueda de la reelección.
Mientras el oficialismo acelera su armado, en la oposición todavía no aparecen candidaturas definidas. Dentro del peronismo continúan las discusiones sobre liderazgo y estrategia electoral, mientras que otros sectores políticos observan con atención la evolución del Gobierno antes de definir posicionamientos.
La combinación entre reformas electorales, acuerdos provinciales y estabilidad económica aparece hoy como el núcleo de la estrategia libertaria para los próximos dos años, en un escenario que recién comienza a configurarse y donde las definiciones más importantes todavía están por delante.