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El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció que la economía argentina tuvo un desempeño inferior al esperado durante 2026 y redujo en aproximadamente dos puntos porcentuales su previsión de crecimiento para este año. Sin embargo, el organismo mantuvo una perspectiva favorable para 2027 y consideró que la recuperación deberá traducirse en una mayor generación de empleo.
Las definiciones fueron realizadas este viernes 16 de octubre durante la presentación del informe regional de perspectivas económicas para América Latina y el Caribe, en el marco de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial.
El director del Departamento del Hemisferio Occidental, Nigel Chalk, explicó que la corrección de las proyecciones respondió principalmente a los resultados económicos registrados durante los últimos meses.
“Es cierto que redujimos nuestra previsión de crecimiento para la Argentina este año alrededor de dos puntos”, afirmó el funcionario.
No obstante, sostuvo que el organismo espera una aceleración de la actividad desde los próximos meses y durante 2027.
Las declaraciones muestran una diferencia entre las expectativas iniciales del Fondo y el comportamiento efectivo de la economía argentina, especialmente en materia de demanda interna y condiciones de financiamiento.
El FMI atribuyó la revisión de sus estimaciones a una recuperación del consumo y la demanda interna más lenta de lo previsto, junto con condiciones financieras más restrictivas.
Chalk reconoció las dificultades que enfrenta la economía durante el proceso de estabilización y señaló que los cambios estructurales no producen resultados inmediatos.
“El proceso de ajuste nunca es fluido”, expresó.
A pesar de esa evaluación, el organismo considera que las reformas económicas impulsadas por el Gobierno nacional podrían favorecer una recuperación más sostenida durante el próximo año.
El funcionario sostuvo que las modificaciones destinadas a reducir restricciones y mejorar las condiciones de producción e inversión podrían comenzar a reflejarse con mayor intensidad en la actividad económica.
Sin embargo, las previsiones constituyen estimaciones sujetas a la evolución del consumo, el crédito, la inversión y el contexto internacional.
La generación de puestos de trabajo ocupó un lugar central en la presentación del organismo.
El director adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental, Luis Cubeddu, señaló que existe coincidencia con las autoridades argentinas sobre la necesidad de extender los resultados de la estabilización económica hacia un crecimiento más amplio.
“Existe un entendimiento compartido con las autoridades argentinas sobre la importancia de extender estas ganancias para lograr un mayor crecimiento y una mayor creación de empleo”, sostuvo.
El funcionario mencionó la profundización del mercado de capitales, el desarrollo del crédito hipotecario y los cambios en la legislación laboral como herramientas que, según la evaluación del Fondo, podrían favorecer la inversión y la contratación de trabajadores.
También destacó la reforma laboral aprobada durante este año, al considerar que sus modificaciones podrían facilitar la creación de empleo.
Se trata de una valoración del organismo internacional sobre los efectos esperados de esas políticas, que todavía deberán contrastarse con la evolución efectiva del mercado de trabajo.
Otro de los puntos abordados fue la necesidad de transformar los proyectos de inversión en actividad económica concreta.
Cubeddu señaló que existen iniciativas aprobadas por más de 50.000 millones de dólares y remarcó la importancia de avanzar con su ejecución.
El funcionario vinculó esas inversiones con las posibilidades de crecimiento de la economía y mencionó también la construcción de infraestructura asociada con concesiones viales.
La distinción entre inversiones aprobadas y efectivamente ejecutadas resulta relevante, ya que la autorización de un proyecto no implica necesariamente que la totalidad de los fondos haya sido desembolsada ni que las obras estén en marcha.
Para provincias como Neuquén, donde la actividad hidrocarburífera tiene un papel central, la evolución de las inversiones constituye una variable importante para el empleo, la demanda de servicios y el desarrollo de infraestructura.
Sin embargo, el FMI no presentó en esta conferencia un desglose provincial de los proyectos incluidos en la cifra anunciada.
Durante la conferencia también se abordó el estado de la tercera revisión del programa financiero vigente con la Argentina.
Chalk confirmó que las conversaciones técnicas continúan y que una misión del organismo mantuvo reuniones en Buenos Aires, además de los encuentros desarrollados durante las reuniones anuales.
“Estamos avanzando en las discusiones técnicas”, señaló.
El funcionario expresó su expectativa de alcanzar próximamente un entendimiento a nivel del personal técnico del FMI, aunque aclaró que todavía existen cuestiones pendientes.
Según explicó, las diferencias que restan resolver no serían de gran magnitud y están vinculadas con detalles del programa.
De todos modos, el organismo no anunció la aprobación de la tercera revisión, modificaciones en las metas ni nuevos desembolsos.
Tampoco confirmó cambios en el calendario de vencimientos de la deuda argentina.
Las obligaciones financieras previstas para el próximo año fueron otro de los temas centrales.
Durante la conferencia se planteó que Argentina enfrentará vencimientos de deuda superiores a los 25.000 millones de dólares en 2027, en un contexto atravesado también por el calendario electoral.
Cubeddu sostuvo que el Gobierno cuenta con un programa de financiamiento que, a criterio del organismo, permitiría afrontar los compromisos previstos.
“Confiamos bastante en que las autoridades están en condiciones de cumplir esas obligaciones”, afirmó.
Entre los factores mencionados destacó las compras de divisas realizadas por el Banco Central y la extensión de los plazos de vencimiento de la deuda denominada en pesos.
Según los datos expuestos por el funcionario, el Banco Central acumuló compras de reservas por más de 15.000 millones de dólares.
También indicó que las reservas internacionales netas se encuentran por encima de las metas contempladas para la revisión del programa.
En relación con la deuda en moneda local, explicó que a comienzos de año aproximadamente el 15% de las obligaciones vencía después de las elecciones de 2027, mientras que actualmente esa proporción se aproxima al 50%.
Para el FMI, esa extensión de plazos contribuye a reducir los riesgos asociados con la necesidad de refinanciar vencimientos en períodos concentrados.
Chalk también valoró los resultados de la política fiscal y monetaria aplicada por el Gobierno argentino.
Según explicó, Argentina se encuentra entre los pocos países de América Latina donde la relación entre deuda pública y Producto Interno Bruto registró una reducción.
El funcionario mencionó además una mayor estabilidad del tipo de cambio y avances en la acumulación de reservas.
Esos indicadores fueron presentados por el organismo como parte de los fundamentos de su expectativa de recuperación económica.
No obstante, el propio Fondo reconoció que la evolución de la actividad durante 2026 fue menos favorable que la proyectada inicialmente.
Las declaraciones del FMI dejan planteado un escenario con dos componentes.
Por un lado, el organismo mantiene su respaldo a la orientación general de la política económica argentina y considera que las reformas pueden contribuir a mejorar las condiciones de inversión y financiamiento.
Por otro, admite que la recuperación de 2026 resultó más débil de lo esperado y que todavía es necesario ampliar sus efectos sobre la producción y el empleo.
La tercera revisión del acuerdo permanece en negociación, mientras que los compromisos financieros de 2027 continuarán siendo un factor relevante para la economía nacional.
El principal desafío señalado por el Fondo es que la estabilización macroeconómica se traduzca en crecimiento sostenido y nuevos puestos de trabajo, un resultado que todavía depende de la evolución de la actividad y de la ejecución efectiva de las inversiones anunciadas.