
En Neuquén, el Día de San Cayetano tuvo un protagonismo especial con actividades que combinaron la tradición religiosa con la protesta social. Desde temprano, organizaciones sociales y sindicatos se congregaron frente a la Catedral para realizar una olla popular, repartir viandas y expresar su rechazo a las políticas del gobierno de Javier Milei, al tiempo que reclamaron por más empleo y dignidad para los sectores más vulnerables.
Soledad Urrutia, referente de la UTEP en la provincia, destacó que la jornada sirvió para visibilizar la problemática social y la defensa del derecho a la protesta. “No queremos una sociedad donde se reprima la protesta social y se limite la libertad de expresión”, sostuvo durante la concentración.
El obispo Fernando Croxatto bendijo a los presentes y reflexionó sobre la realidad local: “Cada vez son más las personas en situación de calle y las familias sin trabajo. El empleo es parte fundamental de la dignidad humana y las políticas públicas deben priorizarlo”, enfatizó en un mensaje cargado de esperanza y llamado a la unidad.
Por la tarde, se realizó una procesión desde el Club San Cayetano, en el barrio Parque Industrial, que recorrió las calles llevando la imagen del santo patrono del pan y del trabajo. La jornada concluyó con una misa en la parroquia local, donde se rezó por quienes sufren la crisis económica y social.
Esta conmemoración se suma a otras acciones en el Alto Valle, como la movilización en General Roca y las ollas populares en Cipolletti, reafirmando la importancia de la unidad entre organizaciones sociales y religiosas para enfrentar las dificultades que atraviesan miles de neuquinos.