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El Paseo de la Familia volvió a ser escenario de una pelea multitudinaria entre adolescentes durante la tarde del domingo. Lo que habitualmente es un espacio recreativo para familias y niños fue ocupado por un numeroso grupo de jóvenes que se enfrentaron a golpes y atravesaron distintas calles del centro.
Según testigos, el episodio comenzó en la esquina de Roca y Sarmiento y luego se desplazó hacia calle Italia. La secuencia se desarrolló frente a vecinos y familias que se encontraban en el lugar. La Policía intervino minutos después del inicio del enfrentamiento, momento en que los grupos comenzaron a dispersarse.
Desde la fuerza indicaron que no se trató de un hecho aislado ni espontáneo. La semana anterior se había registrado una concentración similar, con unos 70 adolescentes que primero se reunieron en el Paseo de la Familia y luego se trasladaron a la plaza San Martín, donde finalmente se disolvieron ante la llegada de patrulleros.
Convocatorias previas y filmaciones durante las peleas
De acuerdo con fuentes policiales, los enfrentamientos no se originan en discusiones casuales sino en desafíos previos realizados a través de redes sociales. Los adolescentes acuerdan puntos de encuentro y horarios para protagonizar las peleas, lo que agrega un componente organizado a los episodios.
Durante el último incidente, mientras algunos jóvenes participaban activamente en la agresión, otros alentaban y filmaban con sus teléfonos celulares. La pelea se extendió varios minutos y se desplazó por diferentes sectores del parque hasta terminar sobre la calzada de calle Italia.
Pese a la magnitud de la concentración, no se registraron heridos de gravedad ni se radicaron denuncias formales. La Policía confirmó que todos los involucrados eran menores de edad, por lo que no hubo detenidos.
Limitaciones legales y estrategia de intervención
Desde la fuerza explicaron que la actuación se orienta principalmente a disuadir y dispersar, ya que el marco legal limita la posibilidad de demorar a menores salvo que exista flagrancia en la comisión de un delito. Esta situación complica el control de grupos numerosos que se reúnen con la intención de agredirse.
La intervención directa, señalaron, se produce cuando existe una agresión puntual que pueda generar lesiones graves. Mientras tanto, el desafío para las autoridades es prevenir nuevas convocatorias que se organizan de manera virtual y se concretan en espacios públicos concurridos.
La reiteración de estos episodios en el centro genera inquietud entre vecinos y familias que utilizan las plazas y paseos como ámbitos recreativos, en un contexto donde la organización previa de los enfrentamientos agrega un elemento de mayor complejidad a la situación.