La audiencia convocada por la Justicia para destrabar el conflicto entre el barrio privado y la municipalidad fracasó. La obra sigue paralizada desde hace dos años.
El avance del Paseo Costero sobre la ribera del río Neuquén quedó nuevamente en punto muerto tras la fallida audiencia de conciliación entre la municipalidad y los consorcistas del barrio privado Bocahue. Según explicó el secretario de Gobierno comunal, Juan Hurtado, la instancia judicial convocada por el juez José Pusterla no logró acercar posiciones y, por ahora, “todo sigue igual”.
Un conflicto que lleva años sin resolución
El juicio entre el municipio y los propietarios de Bocahue se inició luego de múltiples gestiones infructuosas para garantizar el acceso público a la ribera. A diferencia de lo que sucedió en otros sectores costeros, como el Rincón Club de Campo, donde se acordó la apertura de la costa para la construcción de senderos y espacios verdes, en Bocahue el desacuerdo se mantiene firme.
El punto de conflicto es la interpretación sobre los límites del barrio y el derecho de uso del camino de sirga. Mientras la administración del consorcio sostiene que el tramo ribereño pertenece a la propiedad privada, la comuna defiende la apertura del acceso como parte del desarrollo costero de la ciudad.
Dos años de obras paralizadas y una costanera inconclusa
Los trabajos en la zona del Parque del Este se detuvieron en 2022, justo a la altura de la calle Cosentino, detrás de la Legislatura provincial. El Paseo Costero avanzó hasta las puertas del barrio privado, donde se instaló una defensa ribereña para prevenir la erosión, pero desde entonces no se pudo continuar.
Según registros municipales, Bocahue cuenta con 144 lotes y un número aproximado de 135 consorcistas. El sector en disputa es considerado clave para conectar la traza costera que viene desde sectores como el Rincón Club de Campo y busca extenderse aguas arriba del mirador de dos pisos que está en el Parque del Este.
Qué plantea la municipalidad
Desde la comuna insisten en que la obra debe garantizarse mediante el camino de sirga —una franja de terreno contigua a los ríos y lagos que la ley establece como pública— o sobre la defensa costera, como ya se ha hecho en otras zonas de la ciudad. Hurtado recordó que, en su momento, se logró destrabar situaciones similares con otros barrios ribereños, pero que la negativa de Bocahue persiste.
La costanera, un derecho de todos
Mientras tanto, el juicio avanza sin una fecha concreta para retomar las obras, y los vecinos de la ciudad continúan sin acceso a un tramo estratégico del Paseo Costero, que es uno de los espacios recreativos más valorados de Neuquén.
Para los urbanistas y ambientalistas, la apertura de las riberas urbanas representa no solo un derecho ciudadano de uso y disfrute del río, sino también una herramienta fundamental para la planificación sustentable y la protección de los ecosistemas ribereños.
El futuro del Paseo Costero en esta zona dependerá de la resolución judicial o de la voluntad de diálogo entre las partes, algo que, por ahora, parece cada vez más lejano.
