River visita a Vélez en un partido determinante para sus aspiraciones deportivas, condicionado por una crisis futbolística profunda que lo encuentra con ocho derrotas en diez partidos, varias bajas sensibles y decisiones sorpresivas de Marcelo Gallardo. El Millonario necesita ganar y esperar otros resultados para asegurar su lugar en competencias internacionales, mientras el Fortín busca escalar posiciones y sostener su aspiración de clasificación.
Un River en caída libre que juega una final anticipada
River llega al duelo en Liniers atravesando uno de los peores momentos de la era Gallardo, luego de caer 2-0 en el Superclásico y de perder protagonismo en la Zona B. El equipo, hoy sexto, podría incluso quedar afuera si no logra sumar, aunque su principal objetivo es sostener su ubicación en la tabla anual, donde está cuarto. Una victoria lo obliga también a mirar de reojo al partido entre Argentinos y Estudiantes, cuyo resultado puede definir su destino en la Copa Libertadores.
La lista de ausencias vuelve a condicionar al Millonario: Matías Galarza Fonda viajó con la selección paraguaya y Kevin Castaño con la colombiana. A eso se suman las bajas por lesión de Maximiliano Meza, Facundo Colidio y Gonzalo Montiel, a quien el cuerpo técnico decidió resguardar tras disputar el Superclásico infiltrado. En defensa, Gallardo tampoco contará con Lucas Martínez Quarta ni Marcos Acuña, ambos suspendidos.
El DT tomó, además, una decisión que generó sorpresa en los hinchas: dejó afuera de la convocatoria a Miguel Ángel Borja y Paulo Díaz, dos futbolistas habitualmente titulares. En su lugar, Enzo Pérez podría retornar al once inicial en un intento por recuperar equilibrio en el mediocampo.
Un Vélez irregular, pero con su clasificación asegurada
Del otro lado, Vélez tampoco transita un presente ideal. El equipo de Guillermo Barros Schelotto viene de perder 2-0 ante Gimnasia en La Plata y sólo ganó uno de sus últimos cinco encuentros. Más allá de eso, su clasificación a los octavos de final del Clausura ya está asegurada y hoy ocupa la cuarta posición con 25 puntos.
El Fortín todavía sueña con avanzar en la tabla anual, donde aparece 16º y fuera de todo. Su única vía para llegar a la Copa Libertadores del próximo año reside en conquistar el Clausura, una tarea exigente pero todavía matemáticamente posible. Si vence a River y Riestra no derrota a Godoy Cruz, podrá escalar al tercer lugar del campeonato.
En Liniers esperan aprovechar el momento delicado del rival, aunque también suman dudas en el armado del equipo. Agustín Bouzat aparece entre los posibles titulares y Francisco Pizzini podría dejar su lugar a Matías Pellegrini, mientras que Manuel Lanzini y Claudio Baeza compartirían la mitad de la cancha.
Formaciones confirmadas, hora y dónde ver el partido
El partido se jugará este domingo desde las 17 en el estadio José Amalfitani, con arbitraje de Leandro Rey Hilfer y transmisión de TNT Sports para todo el país. La necesidad de River contrasta con la relativa estabilidad de Vélez, y el encuentro se presenta como una verdadera final en la recta decisiva del campeonato.
Vélez formaría con: Tomás Marchiori; Jano Gordon, Thiago Silvero, Aaron Quirós y Agustín Bouzat; Claudio Baeza, Manuel Lanzini y Rodrigo Aliendro; Maher Carrizo, Dilan Godoy y Francisco Pizzini o Matías Pellegrini.
River lo haría con: Franco Armani; Fabricio Bustos, Juan Carlos Portillo, Lautaro Rivero y Milton Casco; Giuliano Galoppo, Enzo Pérez y Santiago Lencina; Juan Fernando Quintero; Sebastián Driussi y Maximiliano Salas.
Un duelo tenso marcado por la obligación millonaria
La necesidad de River de sostener su lugar en la tabla anual y de no dejar escapar su último impulso hacia las copas internacionales convierte este partido en una final anticipada. Vélez, aunque irregular, juega tranquilo y con la posibilidad de golpear a un rival herido.
Gallardo, cuestionado tras el Superclásico, se juega más que tres puntos: debe recuperar confianza, funcionamiento y resultados para evitar que la temporada termine en un fracaso rotundo. El duelo en Liniers será, para River, un examen que no admite errores.



