Argentina terminó su calendario 2025 con una victoria por 2-0 frente a Angola en Luanda, en un amistoso que dejó más dudas que certezas. El equipo de Lionel Scaloni fue eficaz en los momentos clave, pero mostró un rendimiento irregular y lejos de su mejor versión. El cuerpo técnico aprovechó el encuentro para probar futbolistas que pelean por un lugar en la lista del Mundial 2026, en un partido con ritmo bajo y pocos pasajes de buen juego colectivo.
Argentina abrió el marcador cerca del cierre del primer tiempo con una definición de Lautaro Martínez, luego de una asistencia precisa de Lionel Messi. En el complemento, el capitán amplió la ventaja con un zurdazo cruzado tras una secuencia confusa dentro del área angoleña. Pese al resultado, la Albiceleste volvió a exhibir dificultades defensivas y tramos prolongados sin claridad ofensiva frente a un rival limitado que, aun así, generó varias situaciones claras.
Un rendimiento opaco en un cierre de año sin brillo
El amistoso dejó expuestos algunos problemas repetidos en la selección: desajustes en el retroceso, fallas en la salida desde el fondo y escasa elaboración en ataque. En distintos pasajes, Angola consiguió inquietar con poca profundidad pero mucha velocidad en los contragolpes, algo que obligó a Gerónimo Rulli a intervenir más de lo esperado para un partido de este nivel. Incluso, la más clara del equipo local en el complemento terminó en un remate desviado que pudo haber cambiado el trámite.
La falta de consistencia se evidenció también en la presión alta. Argentina recuperó pelotas en zonas interesantes, pero no logró transformar esos robos en jugadas de peligro. Messi, Lo Celso y Almada alternaron buenas y malas, mientras que Nico González tuvo un aporte discreto en ambas bandas. El desarrollo general mostró a un equipo que dominó la posesión sin traducirla en acciones de riesgo sostenido.
Los debutantes sumaron minutos en una prueba con sabor a poco
Scaloni aprovechó el segundo tiempo para dar rodaje a cuatro futbolistas que buscan un cupo en el Mundial: Kevin Mac Allister, Máximo Perrone, Gianluca Prestianni y Joaquín Panichelli. Los ingresos aportaron frescura, aunque no modificaron demasiado el tono del encuentro. Panichelli incluso tuvo una chance clara en la primera que tocó, pero su zurdazo se fue desviado. Prestianni mostró atrevimiento en el uno contra uno, mientras que Perrone intentó ordenar la mitad de la cancha sin sobresalir.
El técnico también siguió de cerca a Demián Talavera, el juvenil arquero de San Lorenzo convocado como sparring, quien estuvo entre los suplentes y formó parte de la delegación que realizó la gira. La búsqueda de variantes continuará hasta diciembre, cuando se realice el sorteo del Mundial y empiece la cuenta regresiva definitiva.
Una victoria que deja más tareas pendientes que certezas
Aunque el resultado fue positivo y permitió cerrar el año con una sonrisa, la actuación dejó sensaciones ambiguas. Argentina ganó sin brillar y con momentos de desconexión que no suelen perdonarse frente a rivales de mayor jerarquía. Angola, pese a sus limitaciones, expuso grietas que el cuerpo técnico deberá atender en el corto plazo, sobre todo pensando en la preparación para 2026.
El amistoso también sirvió para mantener rodaje competitivo en futbolistas que hoy no tienen asegurado un lugar entre los titulares. Más allá de las individualidades, la conclusión general es que el equipo todavía necesita consolidar sociedades, recuperar intensidad y corregir errores básicos que se repitieron incluso en un partido accesible.
Scaloni suma conclusiones antes del sorteo mundialista
Ahora la atención se trasladará al sorteo de la Copa del Mundo, previsto para el 5 de diciembre. Allí la Albiceleste conocerá su camino rumbo al sueño de defender el título obtenido en 2022. El cuerpo técnico confía en que, con la base consolidada y nuevas alternativas, el equipo encontrará su mejor versión cuando la exigencia sea mayor.
El cierre en Luanda deja anotaciones importantes: Messi continúa siendo determinante, Lautaro sostiene su racha goleadora y la renovación empieza a tomar forma. Sin embargo, el análisis futbolístico invita a la cautela. La selección ganó, pero aún no mostró todo lo que se espera de un campeón mundial en la antesala de una nueva cita global.


