
Un colectivo de pasajeros quedó encajado en la banquina de la Ruta Nacional 151 durante las intensas lluvias registradas en las últimas horas, en un nuevo episodio que volvió a poner en evidencia el delicado estado del corredor vial que une Cipolletti con Cinco Saltos.
Aunque no se reportaron personas heridas, el incidente reavivó la preocupación por las condiciones de la ruta, donde los baches, el deterioro del pavimento y la acumulación de agua representan un riesgo permanente para quienes transitan por el lugar.
El colectivo terminó fuera de la calzada
De acuerdo con la información disponible, la unidad habría sufrido la rotura de uno de sus neumáticos, lo que provocó que terminara encajada sobre la banquina.
El hecho ocurrió en medio del temporal de lluvia que afecta a la región, una situación que agrava el deterioro del asfalto y dificulta la circulación por la presencia de agua acumulada sobre la calzada.
El episodio obligó a extremar las medidas de precaución mientras se desarrollaban las tareas para asistir al vehículo.
La Ruta 151 sigue siendo un foco de preocupación
El incidente volvió a exponer los problemas estructurales de una de las rutas más transitadas del norte de la Patagonia, utilizada diariamente por vehículos particulares, transporte de cargas y colectivos de pasajeros.
Las lluvias de los últimos días agravaron el panorama al cubrir numerosos baches con agua, lo que dificulta identificarlos a tiempo y aumenta el riesgo de roturas mecánicas y siniestros viales.
En reiteradas oportunidades, vecinos, transportistas y autoridades locales reclamaron obras de reparación integral para mejorar las condiciones de seguridad del corredor.
Piden circular con extrema precaución
Mientras continúan los operativos preventivos sobre la Ruta 151, las autoridades solicitaron a los automovilistas reducir la velocidad y evitar maniobras bruscas.
También recomendaron mantener una distancia prudente entre vehículos, revisar previamente el estado de los neumáticos y evitar sobrepasos innecesarios, especialmente durante jornadas de lluvia, cuando el pavimento presenta menor adherencia y los baches quedan ocultos bajo el agua.
El pedido apunta a minimizar riesgos mientras persistan las condiciones climáticas adversas y el deterioro de la calzada.