Un grupo de vecinos atrapó a un presunto ladrón en Cipolletti, lo retuvo hasta la llegada policial y reavivó reclamos.
El episodio ocurrió en el límite entre los barrios Almirante Brown y Godoy, donde un hombre fue sorprendido mientras intentaba escapar tras ser visto saliendo por los techos de dos viviendas. La maniobra fue advertida por el responsable de un comercio cercano, quien junto a clientes y otras personas del sector inició una breve persecución que terminó en la plaza Maestros Cipoleños. Allí lograron reducirlo en medio de un forcejeo que generó tensión y atrajo a numerosos vecinos. Según testigos, el sospechoso se mostró hostil e intentó zafarse varias veces, lo que derivó en golpes que, de acuerdo con fuentes policiales, no le provocaron lesiones de gravedad.
Mientras lo mantenían en el suelo a la espera de la intervención policial, el hombre comenzó a quejarse por la paliza recibida y, ya esposado, insistió ante los efectivos de la Comisaría 32 en que había sido golpeado por los vecinos. Una mujer del sector confirmó que el presunto intruso no alcanzó a robar objetos ni a generar daños en la vivienda señalada, aunque sí ingresó sin autorización y huyó por los techos, lo que constituye un hecho delictivo que deberá ser investigado. La policía convocó a la denunciante para formalizar la presentación correspondiente y avanzar en la causa.
El hecho generó un fuerte impacto en la zona, donde residentes afirman convivir con reiterados episodios de inseguridad. Algunos de ellos se sumaron al tumulto en la plaza y expresaron su hartazgo por lo que consideran una situación insostenible: robos frecuentes, movimientos sospechosos en horarios nocturnos y escasa presencia policial. La intervención vecinal, aunque polémica, fue interpretada por muchos como una reacción desesperada ante la falta de respuestas en materia de prevención.
Reclamos por inseguridad y malestar con el deterioro del espacio público
La plaza Maestros Cipoleños fue el punto donde se concentró la mayor indignación. Vecinos relataron que el espacio público lleva meses sin iluminación adecuada, con personas desconocidas reunidas hasta altas horas de la noche y una presencia constante de consumo de alcohol. Contaron además que las puertas de viviendas aledañas fueron forzadas en distintas oportunidades y que se perdieron hábitos comunitarios como que los chicos jueguen o que las familias tomen mates en el lugar. Comentarios en redes sociales reflejaron esta preocupación, sumada a una sensación de abandono que crece entre quienes viven frente al espacio verde.
Las reacciones tras la detención del sospechoso también incluyeron mensajes celebratorios de la golpiza recibida, lo que expone un clima social enrarecido por la repetición de delitos. Otros aportes, más moderados, insistieron en la necesidad de reforzar los controles, mejorar la iluminación y recuperar la presencia policial de manera sostenida en un sector que, según los vecinos, “empeoró en los últimos meses”. La discusión volvió a instalar la tensión entre la legítima defensa comunitaria y la obligación del Estado de garantizar seguridad sin que los residentes deban exponerse a situaciones violentas.
El incidente, divulgado inicialmente por misnoticias.com.ar, reavivó la preocupación por el avance de hechos delictivos en Cipolletti y abrió nuevamente el debate sobre cómo intervenir en zonas críticas para evitar que episodios de justicia por mano propia se repitan. Mientras la investigación judicial avanza y el detenido permanece a disposición de la Justicia, los vecinos reiteraron su pedido urgente de medidas concretas que devuelvan tranquilidad al barrio y prevengan situaciones que puedan terminar de manera aún más grave.


