
En un juicio abreviado, Parada admitió su responsabilidad en dos hechos de extrema violencia cometidos el 4 de marzo en un barrio de Cipolletti. Primero atacó la vivienda de una mujer con su hijo pequeño adentro y, horas después, volvió al barrio en taxi y abrió fuego contra un hombre que se salvó de milagro. A pesar de la gravedad de los episodios, la causa fue recalificada y se descartó el intento de homicidio.
Dos ataques, una misma arma y una comunidad atemorizada
El primer hecho ocurrió durante la madrugada, cuando Parada llegó en un Fiat Siena rojo y disparó ocho veces contra la casa de una mujer, quien lo reconoció y lo relacionó con un conflicto previo con su expareja. En la casa estaba también su hijo de 7 años. Luego de hacer una maniobra en “U”, volvió a pasar por el frente y siguió disparando antes de huir. Afortunadamente, nadie resultó herido.
El segundo ataque se produjo cerca de las 13 horas. Esta vez, Parada tomó un taxi y regresó a la misma zona. Al llegar a otra vivienda cercana, bajó del vehículo y disparó al menos 12 veces directamente contra un hombre que se encontraba en el exterior. La víctima logró ingresar a su casa y tirarse al piso, evitando una tragedia mayor. Uno de los proyectiles llegó a rozarle el cuero cabelludo, provocándole una herida leve.
Cambio de calificación y condena en juicio abreviado
El fiscal Martín Pezzetta explicó que inicialmente la causa incluía la figura de intento de homicidio, pero fue modificada a “abuso de armas en concurso ideal con portación ilegal de arma de fuego”, debido a que no se logró probar con certeza la intención directa de matar. El arma utilizada nunca fue encontrada.
Enzo Parada, hermano del agresor y señalado como conductor del auto en el primer hecho, fue sobreseído por falta de pruebas. En el acuerdo, la defensa de Federico solicitó que la pena se cumpla en la cárcel de Viedma y no en las unidades de Cipolletti o Roca, donde el condenado manifestó tener conflictos previos.
Temor en el barrio y escasa colaboración de testigos
Durante el proceso judicial quedó en evidencia el temor que reina entre los vecinos del barrio afectado. Muchos testigos se negaron a declarar y, según el fiscal, hubo intentos fallidos de contactar a la mujer del primer ataque, quien actualmente se encuentra internada en un centro de rehabilitación por adicciones.
La víctima del segundo episodio, en cambio, exigió justicia. “Quiero una condena por lo que me hicieron”, manifestó ante los jueces. Finalmente, el tribunal compuesto por María Florencia Caruso, Guillermo Merlo y Guillermo Baquero Lazcano homologó el acuerdo y dictó sentencia por unanimidad.
Una condena que suma a antecedentes previos
La pena dictada tuvo en cuenta que Parada ya tenía antecedentes: en septiembre de 2021 había recibido una condena condicional por amenazas calificadas. Ahora, con esta nueva sentencia, deberá cumplir prisión efectiva por tres años y siete meses. Mientras tanto, en el barrio aún persiste el miedo de quienes vivieron aquella jornada bajo fuego.