Dólar oficial $1.460 – Dólar Turista 1.898 – Dólar blue $1.435 – Dólar MEP $1.459,77 – Contado con Liqui $1.510,99 – Riesgo País 494
Pan American Energy (PAE) avanzará con una inversión cercana a los 680 millones de dólares para impulsar una nueva etapa de desarrollo en Cerro Dragón, el principal yacimiento convencional de Argentina. La iniciativa será presentada formalmente bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y se convertirá en el primer proyecto de recursos convencionales en ingresar al esquema promovido por el Gobierno nacional.
El anuncio fue realizado en el Palacio de Hacienda durante un encuentro encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo; el gobernador de Chubut, Ignacio Torres; y el Group CEO de PAE, Marcos Bulgheroni.
La propuesta apunta a revertir el declino natural de la producción mediante la aplicación a gran escala de técnicas de recuperación terciaria, una metodología que permite extraer petróleo remanente que permanece atrapado en los reservorios luego de las etapas tradicionales de explotación.
El plan contempla la construcción de 22 plantas de inyección de polímeros, la adecuación de 220 pozos inyectores y la intervención de unos 650 pozos productores. Según las estimaciones de la compañía, el proyecto permitirá incorporar 24 millones de barriles de petróleo adicionales a lo largo de su vida útil.
En términos productivos, el desarrollo podría aportar más de 11.300 barriles diarios de producción incremental en su etapa de mayor rendimiento, contribuyendo a sostener la actividad en una de las cuencas históricas de la industria hidrocarburífera argentina.
Desde PAE destacaron que la iniciativa también generará un impacto económico directo en Chubut, tanto por el incremento de regalías como por la mayor demanda de servicios, contratistas y empleo asociado a la actividad petrolera.
La recuperación terciaria mediante polímeros ya había sido ensayada por la empresa en experiencias piloto dentro de Cerro Dragón. Los resultados obtenidos permitieron validar la tecnología y avanzar ahora hacia una escala industrial, aprovechando las condiciones que ofrece la reciente ampliación del RIGI para proyectos hidrocarburíferos.
La técnica consiste en inyectar soluciones poliméricas en el subsuelo para aumentar la viscosidad del agua utilizada en la recuperación secundaria. De esta manera se mejora el desplazamiento del petróleo hacia los pozos productores, elevando significativamente los niveles de extracción.
La ampliación del régimen de incentivos, vigente desde febrero de este año, incorporó proyectos de upstream convencional con inversiones mínimas de 600 millones de dólares, una modificación que abrió la puerta para el desembarco de iniciativas destinadas a revitalizar áreas maduras.
Para Chubut, la apuesta representa una oportunidad estratégica para sostener la producción y prolongar la actividad de una cuenca que continúa siendo clave para la economía provincial y para el abastecimiento energético nacional.