Dólar oficial $1.420 – Dólar Turista 1.846 – Dólar blue $1.440 – Dólar MEP $1.42507 – Contado con Liqui $1.474,26 – Riesgo País 519 //
El eje de la polémica es la decisión de la empresa Petróleos Sudamericanos de modificar el contrato de operación y mantenimiento (O&M) en áreas rionegrinas que hasta ahora estaban a cargo de Bramix, una firma del grupo Brava Ingeniería. El contrato vigente finalizará el 1 de marzo y, tras una licitación, la prestadora ganadora sería una empresa con sede en 25 de Mayo, La Pampa.
En la industria, este tipo de recambios contractuales es habitual y suele contemplar la continuidad del personal mediante el traspaso de trabajadores a la nueva adjudicataria. Sin embargo, el municipio expresó dudas sobre cómo se ejecutará el proceso y reclamó garantías explícitas para evitar recortes de mano de obra local.
Cambio de prestadora en cinco áreas y una licitación que encendió el conflicto
El contrato de O&M involucra a las áreas Señal Picada – Punta Barda, Loma Montosa Oeste, El Santiagüeño, Medanito y Centro Oeste. Se trata de sectores con actividad en el entorno de Catriel, donde la prestación de servicios es parte de la dinámica económica y laboral de la ciudad.
Según trascendió, Bramix dejará de brindar estos servicios el próximo 1 de marzo, fecha en la que finalizará el contrato actual. Ante ese vencimiento, Petróleos Sudamericanos abrió una nueva licitación para definir la continuidad de las tareas operativas y de mantenimiento en las áreas.
El proceso terminó con la adjudicación a una empresa pampeana, lo que motivó el fuerte cuestionamiento del municipio, que interpretó el cambio como un posible riesgo para el empleo y la contratación de proveedores locales.
Salzotto habló de “prácticas anticatrilenses” y exigió respetar la concesión original
Durante la conferencia, Salzotto sostuvo que no aceptará decisiones que impliquen despidos o desplazamiento de trabajadores de Catriel con el objetivo de reducir costos. En su mensaje, planteó que el municipio no permitirá que se impongan condiciones que perjudiquen a la comunidad.
“Quiero decirles a los catrilenses y a los trabajadores que esta intendenta no va a aceptar de parte de ninguna operadora prácticas anticatrilenses”, afirmó. En esa línea, explicó que considera “anticatrilense” cualquier acción que deje fuera a empleados locales para facilitar el ingreso de firmas externas sin antecedentes conocidos en la región.
La intendenta también anticipó que exigirá el cumplimiento de los compromisos establecidos en la concesión original y en la ley de prórroga, al considerar que el marco normativo debería proteger la estabilidad laboral y la participación de empresas de la zona.
Petroleros Privados afirmó que se aplicará el traspaso de trabajadores
A pesar de las advertencias municipales, desde el sindicato de Petroleros Privados, que conduce Marcelo Rucci, señalaron que el procedimiento habitual en estos casos es la incorporación del personal por parte de la nueva empresa adjudicataria. La intención sería garantizar la continuidad de los trabajadores afectados al servicio.
De acuerdo con información citada por el medio EnergíaOn, serían cerca de 19 los operarios vinculados directamente al contrato que dejará Bramix. Ese grupo sería el que debería pasar a depender de la firma pampeana una vez que se concrete el recambio.
Si bien el traspaso de personal es una práctica frecuente en la industria, la incertidumbre se mantiene porque todavía restan definiciones operativas, y la empresa ganadora aún no tomó el control formal de las tareas en las áreas involucradas.
Temor por el impacto en pymes locales y por el destino de subcontratos
Otro punto que sumó tensión es la posibilidad de que el cambio de prestadora afecte a pymes locales que hoy trabajan como subcontratistas. Salzotto alertó que podrían rescindirse servicios de empresas de Catriel y la región, lo que implicaría un golpe adicional al entramado económico local.
La jefa comunal sostuvo que la firma que asuma el contrato deberá garantizar la contratación de mano de obra local y también de pymes rionegrinas. Sin embargo, remarcó que no confía en que esa continuidad esté asegurada y expresó preocupación por la incertidumbre de los trabajadores.
El municipio planteó que el escenario exige diálogo, pero con compromisos claros y verificables. En esa línea, Salzotto afirmó que “pone un freno” y que no permitirá abusos vinculados al recambio de empresas prestadoras.
La tensión también es fiscal: la nueva empresa tributaría en La Pampa
Fuentes del sector petrolero indicaron que, mientras Bramix es una firma rionegrina, la nueva empresa adjudicataria tributaría en La Pampa por tener allí sus oficinas. Ese dato sumó un elemento político y económico al conflicto, ya que implica que parte del movimiento financiero del contrato podría quedar fuera de la provincia.
En ciudades petroleras como Catriel, la discusión por la “mano de obra local” y el fortalecimiento de proveedores regionales es un tema recurrente, especialmente cuando se registran cambios de contratos o licitaciones con firmas externas.
Con el contrato actual próximo a vencer, el foco estará puesto en cómo se ejecuta la transición y qué garantías se establecen para sostener el empleo y la participación de empresas locales en las tareas operativas de las áreas rionegrinas.