
La Ruta Nacional 151 volvió a ser noticia esta semana, pero no por una obra nacional: por quinta vez, la Municipalidad de Catriel destinó fondos de sus vecinos para reparar tramos críticos y garantizar mínimamente la transitabilidad. La intendenta Daniela Salzotto criticó duramente al Gobierno de Javier Milei por lo que definió como “la peor época de abandono desde la recuperación democrática”.

Según explicó la jefa comunal, se intervinieron dos sectores de la ruta con trabajos de bacheo de emergencia. “Ya lo hicimos cuatro veces y tuvimos que volver a hacerlo porque no hay respuestas de Nación”, afirmó. Los reclamos, aseguró, se hicieron a todas las gestiones, pero “el nivel de indiferencia actual es inédito”.
Una ruta estratégica y abandonada
Salzotto fue tajante: “Nos estamos haciendo cargo de lo que no nos corresponde porque no podemos esperar a que alguien muera para que actúen”. El mal estado de la carpeta asfáltica, la falta de señalización y la inexistencia de mantenimiento de banquinas agravan la situación. La Ruta 151 es clave para el transporte de insumos hacia Vaca Muerta, y cada día la transitan camiones, trabajadores y familias. La intendenta precisó que se calcula un flujo de 385 vehículos en apenas una hora y 45 minutos.
La preocupación es compartida por la provincia de Río Negro, que presentó un recurso de amparo en la Justicia Federal exigiendo que el Estado nacional cumpla con sus obligaciones. Catriel se sumó a la demanda, que busca frenar la escalada de siniestros viales y prevenir tragedias. Mientras tanto, los fondos municipales siguen cubriendo los baches de una vía estratégica para la región.
El cierre de Vialidad Nacional agrava el problema
El reclamo llega en un contexto de desinversión en infraestructura vial y la reciente disolución de Vialidad Nacional, organismo que históricamente se encargaba del mantenimiento de rutas. “Han desmantelado organismos que eran clave para mantener rutas en lugares inhóspitos. Hoy no hay plan B, no hay a quién reclamar”, lamentó Salzotto.

Además, reveló que otras dos obras fundamentales para Catriel —la planta potabilizadora y la ampliación de la red cloacal— fueron canceladas por el Gobierno nacional. La falta de conectividad, alertó, pone en riesgo la participación de la ciudad en el desarrollo de Vaca Muerta, uno de los principales motores económicos de la región.
Una advertencia para el futuro
Para Salzotto, el mensaje es claro: sin rutas seguras, Catriel podría quedar fuera del boom de Vaca Muerta. “No podemos pensar en desarrollo si no tenemos conectividad, transporte y comunicaciones. Vamos a seguir exigiendo lo que corresponde y defendiendo a nuestra comunidad”, concluyó.