El intendente de San Martín de los Andes retomó sus funciones tras dos operaciones de urgencia por cálculos renales. Agradeció el apoyo recibido y reflexionó sobre el impacto físico y emocional de la gestión pública: “El cuerpo pasa factura porque uno administra problemas todos los días”.
El intendente Carlos Saloniti volvió esta semana a sus tareas al frente del municipio de San Martín de los Andes, después de un mes complicado en materia de salud que lo obligó a ser internado dos veces en Neuquén capital. A comienzos de octubre, un dolor agudo por cálculos renales lo llevó a la Clínica San Agustín, donde fue intervenido quirúrgicamente en dos oportunidades. En su primera entrevista tras el alta, confesó: “Nunca imaginé que por esto podía terminar en terapia. Uno es vulnerable”.
“Hoy trabajo al 10% de mi ritmo anterior”
El jefe comunal reconoció que, aunque ya se encuentra fuera de peligro, su recuperación avanza con prudencia. “No haciendo lo que hacía antes, ni por asomo. Voy en un 10% de lo que hacía antes y lo voy a seguir haciendo hasta que sienta que está todo en orden”, explicó. La primera cirugía consistió en la colocación de un catéter y la segunda, 13 días después, en la extracción de la piedra mediante láser.
Saloniti admitió que el episodio lo obligó a reflexionar sobre su ritmo de vida y la carga emocional del cargo: “Los cargos de uno son muy difíciles porque uno lidia con problemas de otros. A veces pasa que te toca parar la pelota y solucionar un tema propio. El cuerpo pasa factura porque estos trabajos no son un lecho de rosas”.
“No hay que subestimar la salud; uno puede no estar hoy”
El intendente describió el dolor que lo llevó a internarse como “similar al del parto” y aseguró que la experiencia fue un llamado de atención: “Hay que tomar recaudos y saber que uno es vulnerable. Si me pasaba en la ruta o en un lugar sin señal, tal vez hoy no estaba acá”.
Durante su internación, recibió mensajes y gestos de afecto de vecinos y dirigentes de toda la provincia. “He sentido un cariño enorme de un montón de gente. Ahí uno dice: no he hecho mal las cosas”, reflexionó, visiblemente emocionado.
“Cuando te pasa algo, podés subestimarlo o cambiar”
Saloniti aseguró que su experiencia lo llevó a replantear prioridades y modificar su estilo de trabajo: “Cuando en la vida te pasa algo, tenés dos caminos: o subestimarlo o tomar nota y cambiar. Yo voy a hacer lo último”.
Explicó que su nuevo plan será trabajar con mayor eficiencia y serenidad, reduciendo el estrés sin perder foco en la gestión. “Nadie es imprescindible. Los vecinos de San Martín me necesitan bien, no corriendo detrás de todo. Cuando no podés, no podés”, sentenció.
San Martín de los Andes, una ciudad en expansión
Mientras retoma el ritmo, Saloniti enfrenta una etapa de grandes desafíos para una ciudad que crece aceleradamente. Anunció que trabaja junto al Consejo de Planificación Estratégica (COPE) y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) en un Plan de Ordenamiento Territorial para acompañar el crecimiento urbano.
También destacó obras estructurales en ejecución, como la nueva terminal de ómnibus, el centro de convenciones y la ampliación del aeropuerto, proyectos que buscan consolidar a San Martín de los Andes como uno de los polos turísticos más dinámicos del sur neuquino.
Más allá de los logros y los pendientes, la experiencia médica del intendente dejó una enseñanza que trasciende lo político. “Hay que cuidar la salud, porque sin eso no hay gestión ni futuro posible”, concluyó.

