
Mientras Vaca Muerta continúa consolidándose como uno de los principales motores energéticos de la Argentina, la empresa CAPEX avanza con nuevos proyectos de expansión en la Cuenca Neuquina y refuerza su presencia en el sector. Sin embargo, desde la compañía advirtieron que la falta de equipamiento, infraestructura y servicios especializados sigue siendo uno de los principales desafíos para acelerar el crecimiento de la actividad.
El planteo fue realizado por el gerente general de CAPEX, Adolfo Storni, durante su participación en la Offshore Technology Conference (OTC) de Houston, uno de los encuentros más relevantes de la industria energética a nivel mundial.
Allí, el ejecutivo destacó el potencial que sigue despertando Vaca Muerta entre empresas, proveedores e inversores internacionales, aunque reconoció que Argentina todavía enfrenta diferencias significativas respecto de otros polos productivos como la cuenca Permian, en Texas.
En Neuquén, CAPEX continúa desarrollando el área Agua del Cajón, donde proyecta avanzar con un nuevo pad de tres pozos que se sumará a los nueve ya perforados.
Según explicó Storni, durante el último año la compañía trabajó en distintos estudios técnicos orientados a mejorar la eficiencia de las operaciones, analizando aspectos como la distancia entre pozos, la geometría de las fracturas y la optimización de los procesos de completación.
La estrategia busca incrementar la productividad de los desarrollos no convencionales y aprovechar mejor cada área de explotación.
Además de sus operaciones en Neuquén, la firma proyecta ampliar su presencia en Río Negro.
La empresa trabaja en la planificación de un pozo exploratorio en el área Cinco Saltos Norte, cuya perforación está prevista para el primer trimestre de 2027.
La iniciativa se apoya en los resultados obtenidos en bloques vecinos, donde otras compañías registraron rendimientos que fortalecieron las expectativas sobre el potencial shale de la provincia.
En paralelo, CAPEX también fortaleció su posición en la cuenca mediante la adquisición de nuevas participaciones accionarias en áreas estratégicas vinculadas a inversores privados y a la empresa provincial rionegrina Edhipsa.
La compañía busca diversificar su perfil energético más allá de los hidrocarburos.
En Agua del Cajón avanza la construcción de un parque solar que alcanzará una capacidad instalada de 87 megavatios y que se integrará a un complejo donde ya conviven la producción de petróleo, gas y generación eléctrica.
A este desarrollo se suma un proyecto de almacenamiento mediante baterías, una tecnología que gana protagonismo en los sistemas energéticos modernos por su capacidad para mejorar la estabilidad y eficiencia de las redes.
Storni aseguró que el interés de empresas extranjeras por Vaca Muerta aumenta año tras año.
Como ejemplo, mencionó la creciente participación de compañías norteamericanas en los encuentros empresariales vinculados al desarrollo energético argentino.
Según indicó, proveedores, operadores y firmas de servicios observan con atención la evolución de la cuenca neuquina y las oportunidades de negocios asociadas a la expansión de la producción de petróleo y gas no convencional.
Pese al optimismo sobre el futuro de Vaca Muerta, el ejecutivo reconoció que persisten limitaciones que afectan la competitividad del sector.
Entre ellas mencionó los mayores costos operativos respecto de Estados Unidos y la falta de equipamiento disponible para responder al ritmo de crecimiento que demanda la actividad.
También señaló que gran parte de la infraestructura necesaria para producir sigue requiriendo largos plazos de construcción.
Mientras en las principales cuencas estadounidenses existen proveedores que entregan equipamiento estandarizado de manera inmediata, en Argentina la construcción de caminos, plantas de tratamiento, tanques y otras instalaciones puede demandar varios meses adicionales.
A pesar de esos desafíos, desde CAPEX consideran que la industria energética argentina atraviesa una etapa de consolidación y que la llegada de nuevos actores internacionales contribuirá a incrementar la competencia, mejorar la eficiencia y acelerar las inversiones.
Con más producción, nuevas obras y un creciente interés externo, Vaca Muerta continúa ampliando su protagonismo dentro del mapa energético global. Sin embargo, para sostener ese crecimiento, las empresas coinciden en que será necesario resolver los cuellos de botella logísticos, tecnológicos y de infraestructura que aún limitan el potencial de la formación.