Dólar oficial $1.450 – Dólar Turista 1.885 – Dólar blue $1.435 – Dólar MEP $1.447,50 – Contado con Liqui $1.497,50 – Riesgo País 512 //
Dólar oficial $1.450 – Dólar Turista 1.885 – Dólar blue $1.435 – Dólar MEP $1.447,50 – Contado con Liqui $1.497,50 – Riesgo País 512 //
Un alivio para los trabajadores y un cambio de paradigma fiscal
Brasil dio este miércoles un paso decisivo en su estructura impositiva. El Senado aprobó la reforma fiscal impulsada por Luiz Inácio Lula da Silva, una iniciativa que exime del impuesto sobre la renta a 25 millones de trabajadores y establece, por primera vez, un gravamen mínimo a las grandes fortunas.
“Hoy es un día histórico. Dimos un paso decisivo para un país más justo”, escribió Lula en su cuenta de X. El mandatario destacó que se trata de “una victoria de la democracia y de la justicia social”, y aseguró que la medida busca “corregir décadas de desigualdad estructural”.
La norma, que ya había sido aprobada en octubre por la Cámara de Diputados, fue respaldada por unanimidad en el Senado, en un gesto que Lula consideró “un ejemplo de madurez política”.
Exenciones para millones de trabajadores brasileños
La reforma establece impuesto cero para quienes ganen hasta 5.000 reales mensuales (unos 930 dólares) y una reducción escalonada para quienes perciban entre 5.000 y 7.350 reales (1.300 dólares). El Ministerio de Hacienda estimó que unos 25 millones de brasileños quedarán exentos del impuesto sobre la renta a partir de 2026.
El senador Renan Calheiros, relator del proyecto, explicó que el objetivo es “hacer valer el principio de progresividad tributaria: quien tiene menos paga menos y quien tiene más paga más”. Según el funcionario, la medida representa un “avance civilizatorio” en la política fiscal brasileña.
Nuevo impuesto a los “ultrarricos” y equilibrio en las cuentas públicas
Para compensar la pérdida de recaudación, la reforma introduce un tributo mínimo para los “ultrarricos”, que afectará a quienes ganen más de 600.000 reales anuales (113.000 dólares), con una alícuota máxima del 10% para ingresos que superen 1,2 millones de reales (223.000 dólares).
El nuevo gravamen considerará especialmente los dividendos empresariales, principal fuente de renta de las clases más altas, y alcanzará apenas al 0,13% de los contribuyentes, según el Ministerio de Hacienda.
Lula defendió la medida como “un paso hacia un Brasil más equilibrado”, en línea con su promesa de campaña de “redistribuir la carga fiscal y fortalecer el consumo popular”.
Impacto político y proyección hacia 2026
La reforma fiscal era una de las promesas centrales del tercer mandato de Lula y su aprobación refuerza su agenda social de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Para el presidente, el proyecto combina justicia distributiva, responsabilidad fiscal y sostenibilidad económica.
Tras la sanción presidencial prevista para las próximas semanas, la ley entrará en vigor el 1 de enero de 2026, consolidando una de las reformas más ambiciosas de las últimas décadas en Brasil.
“Quien gana mucho contribuirá con su justa parte. Es un acto de justicia tributaria”, concluyó Lula, en un mensaje que sintetiza la apuesta de su gobierno por un sistema más progresivo y equitativo.