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Boca atraviesa horas complicadas luego de la eliminación frente a Huracán en el Torneo Apertura y ahora sumó un nuevo problema deportivo. El delantero paraguayo Adam Bareiro sufrió una lesión muscular de consideración y quedó prácticamente descartado para los próximos compromisos clave por la Copa Libertadores.
Aunque el club todavía no difundió el parte médico oficial, internamente ya manejan que el atacante padece dos desgarros, uno en el aductor derecho y otro en la zona abdominal. La recuperación demandará como mínimo varias semanas y el cuerpo técnico ya sabe que no podrá contar con él para el partido frente a Cruzeiro, previsto para el 19 de mayo.
La lesión ocurrió durante el encuentro disputado ante Huracán, en una jugada que rápidamente generó preocupación dentro del cuerpo técnico y entre los propios futbolistas. Bareiro cayó al césped luego de intentar una pirueta ofensiva dentro del área rival y, tras intentar continuar, volvió a desplomarse con visibles gestos de dolor.
Las imágenes mostraron al delantero muy afectado mientras recibía asistencia médica al costado del campo de juego. Incluso, antes de abandonar la cancha, se lo escuchó lamentarse por la gravedad de la molestia y advertir que había sentido que “se soltó algo”, una frase que terminó anticipando el diagnóstico preliminar.
La baja representa un golpe importante para Claudio Úbeda, que había encontrado en Bareiro una referencia ofensiva cada vez más determinante. En pocas semanas, el paraguayo logró consolidarse como una pieza importante dentro del esquema ofensivo de Boca, especialmente por su presencia física y capacidad para jugar dentro del área rival.
Además del duelo frente a Cruzeiro, el delantero también quedaría marginado del encuentro ante Universidad Católica de Chile, programado para el 28 de mayo. Aunque existe una mínima posibilidad de que llegue sobre el límite de los tiempos médicos, dentro del club predominan las dudas respecto de una recuperación tan rápida.
Úbeda analiza alternativas para reemplazar al paraguayo
Con este panorama, el cuerpo técnico ya comenzó a trabajar en distintas variantes ofensivas para afrontar los próximos compromisos internacionales. La primera opción que aparece es Milton Giménez, quien ingresó justamente en lugar de Bareiro durante el partido frente a Huracán.
El exdelantero de Banfield atraviesa un momento positivo desde lo estadístico y acumula cuatro goles en sus últimos seis encuentros. Más allá de no ser un futbolista de gran despliegue, Boca lo considera actualmente como el atacante con mayor peso dentro del área rival.
Otra posibilidad que evalúa el entrenador es modificar el esquema ofensivo y ubicar a Miguel Merentiel como centrodelantero más definido. En ese caso, Exequiel Zeballos podría ingresar para acompañar al uruguayo en ataque y aportar mayor movilidad por los costados.
La situación física de Bareiro también genera preocupación pensando en el calendario inmediato del equipo. Boca quedó obligado a enfocarse completamente en la Copa Libertadores luego de la eliminación local y necesita sumar resultados positivos para asegurar su clasificación a los octavos de final del certamen continental.
Boca apuesta todo a la Copa Libertadores
La lesión del delantero llega en un momento especialmente delicado para el club, que venía intentando consolidar un funcionamiento ofensivo más estable. La derrota ante Huracán dejó un fuerte impacto interno y ahora la prioridad absoluta pasará por la competencia internacional.
El encuentro ante Cruzeiro aparece como uno de los compromisos más exigentes de la fase de grupos y la ausencia de Bareiro obliga al entrenador a reconfigurar rápidamente el ataque. Boca buscará sostener sus aspiraciones continentales en medio de un contexto marcado por las lesiones y la irregularidad futbolística.
Mientras tanto, el delantero paraguayo comenzará en las próximas horas el tratamiento médico y los trabajos de recuperación para intentar regresar antes del receso de mitad de año. El cuerpo médico seguirá de cerca la evolución de ambos desgarros para definir con mayor precisión los tiempos definitivos de recuperación.