
El Concejo Deliberante de Bariloche volvió a sesionar en un clima de alta tensión política e institucional, donde el oficialismo logró ratificar los vetos del intendente Walter Cortés a dos ordenanzas impulsadas por la oposición: el pase a planta permanente de trabajadores municipales y la creación de una residencia para adultos mayores.
La jornada legislativa se desarrolló en una sesión extraordinaria que se extendió durante cuatro horas y que estuvo atravesada por fuertes cruces entre bloques, acusaciones cruzadas y episodios de desorden dentro y fuera del recinto.
Uno de los momentos más tensos se produjo cuando un grupo de adultos mayores interrumpió la sesión con una protesta en la sala, en rechazo a la decisión del cuerpo de convalidar el veto del Ejecutivo sobre la ordenanza destinada a ese sector. La situación derivó en incidentes y discusiones que obligaron a la intervención de concejales para intentar calmar los ánimos.
El debate se vio alterado además por la retirada de dos ediles de la oposición, quienes cuestionaron la modalidad de convocatoria a las sesiones extraordinarias. Argumentaron que no estaban garantizadas las condiciones de participación plena del cuerpo y denunciaron una presunta estrategia del oficialismo para favorecer la ratificación de los vetos, que requieren una mayoría especial de ocho votos.
A estas críticas se sumaron cuestionamientos sobre la reiteración de vetos durante la actual gestión municipal y el uso de sesiones extraordinarias para su tratamiento, lo que profundizó la tensión política entre bloques.
En el primer expediente tratado, el Concejo ratificó el veto del Ejecutivo a la ordenanza que proponía la creación de una residencia para adultos mayores. La votación generó divisiones internas y cambios de postura entre algunos concejales, en un clima de fuerte discusión.
En el segundo punto del orden del día, se debatió el veto al proyecto de pase a planta permanente de trabajadores contratados bajo modalidad de horas cátedra. En este caso, el oficialismo logró sostener la decisión del intendente con el acompañamiento de su bloque, mientras que la oposición no alcanzó los votos necesarios para revertirla.
Durante el debate, los intercambios entre concejales incluyeron fuertes reproches sobre la dinámica legislativa, el uso de vetos y el funcionamiento del Concejo Deliberante. Algunos ediles de la oposición cuestionaron lo que consideraron una falta de garantías en el tratamiento de los expedientes y denunciaron maniobras políticas para condicionar las votaciones.
El clima de discusión se mantuvo durante toda la sesión, con interrupciones constantes y momentos de alta tensión que derivaron en el retiro voluntario de algunos concejales y en intervenciones del público presente.
La sesión dejó como resultado la consolidación de los vetos del intendente Cortés y una nueva escalada en el enfrentamiento político entre el oficialismo y la oposición en el Concejo Deliberante de Bariloche.