Una jubilada de Bariloche demandó a Universal Assistance tras pagar 7 mil dólares por atención médica en Texas sin cobertura. La Justicia ordenó reembolso e indemnización de 9 millones de pesos, aunque el fallo aún puede apelarse.
Una mujer barilochense que viajó a Estados Unidos para visitar a su hijo debió afrontar gastos médicos de casi 7 mil dólares tras sufrir un problema renal. Aunque había contratado un servicio de asistencia al viajero, la cobertura nunca se activó. Ante esa situación, inició acciones legales que derivaron en un fallo favorable en primera instancia contra la firma Universal Assistance.
El juez civil de Bariloche, Cristian Tau Anzoátegui, ordenó que la empresa reembolse la suma abonada por la paciente y pague además una indemnización de 9 millones de pesos por daño moral y punitivo. Según la sentencia, la aseguradora no probó que la dolencia fuera preexistente ni había solicitado declaración jurada de salud antes del viaje, lo que invalidó su argumento de exclusión de cobertura.
El costo económico y el temor de la viajera
La mujer, con ayuda de su hijo, debió reunir los fondos para cancelar la deuda al recibir notificaciones de una empresa de cobranzas en Estados Unidos. Temía ser incluida en registros de morosos y enfrentar restricciones migratorias. Su abogado, Marcelo Fernández, denunció que la empresa dilató la respuesta durante meses y nunca cumplió con la cobertura, pese a haber derivado inicialmente a la paciente al hospital.
Inconsistencias de la aseguradora en el juicio
El fallo destacó que Universal Assistance había cubierto gastos menores relacionados con el mismo episodio, lo que contradecía su negativa a reconocer la contingencia principal. Para el juez, ese comportamiento evidenció incumplimiento contractual y mala fe en la aplicación de las condiciones del servicio, generando una situación de extrema vulnerabilidad para la consumidora en un sistema de salud extranjero.
Prueba médica clave en la decisión judicial
Una pericia concluyó que se trató de un episodio repentino y sin antecedentes clínicos previos, mientras que la médica de cabecera de la mujer corroboró que nunca había registrado problemas renales en más de una década de atención. Estos elementos fueron determinantes para desestimar la defensa de la aseguradora y confirmar la legitimidad del reclamo.
Un fallo ejemplar pero no definitivo
Aunque la sentencia marca un antecedente relevante en materia de derechos de consumidores, todavía no está firme y puede ser apelada. El abogado de la demandante advirtió que este tipo de incumplimientos son frecuentes y que muchas personas no reclaman por la complejidad de los procesos judiciales internacionales, lo que convierte a estas prácticas en un “negocio del incumplimiento” para las empresas.
La importancia de sanciones ejemplares
Fernández remarcó que las indemnizaciones por daño moral y punitivo deben tener un efecto disuasorio real. En este caso, consideró que el monto fijado es “bajo” frente al perjuicio ocasionado, aunque valoró que el fallo busca desalentar prácticas abusivas. La expectativa ahora está puesta en si la aseguradora apelará o cumplirá la sentencia, mientras crece el debate sobre la regulación de los servicios de asistencia al viajero.



