
La Asociación Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) manifestó su rechazo a la posible derogación de la Ley de Tierras que se debate en el Congreso nacional y advirtió sobre las consecuencias que, a su criterio, tendría una flexibilización de las restricciones a la propiedad de tierras por parte de capitales extranjeros.
A través de un comunicado difundido este jueves, el sindicato sostuvo que la iniciativa representa un avance sobre la soberanía nacional y cuestionó la orientación de las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
“Con esta medida el gobierno nacional pone a remate la Argentina y entrega nuestra soberanía”, señaló la organización gremial en el documento.
Desde ATEN remarcaron que mantienen una posición histórica en defensa del territorio y de los bienes comunes. En ese marco, recordaron su rechazo a la ley provincial que ratificó el acuerdo entre Neuquén e YPF para el desarrollo del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL).
El gremio consideró que la tierra “no es una mercancía” y planteó que la eventual extranjerización de terrenos rurales podría afectar a comunidades locales, a la educación rural y al acceso a recursos naturales estratégicos.
Además, vinculó el debate sobre la propiedad de la tierra con la situación habitacional y económica que atraviesan los trabajadores. Según expresaron, las políticas nacionales favorecen la lógica del mercado por encima del acceso a derechos vinculados a la vivienda y al territorio.
La discusión sobre la Ley de Tierras volvió a instalarse en la agenda legislativa nacional en medio de un debate sobre posibles modificaciones al régimen que regula la adquisición de inmuebles rurales por parte de personas físicas o jurídicas extranjeras.