El sindicato alerta que la falta de acuerdo laboral obliga a profesionales a jornadas extremas y reclama medidas concretas para garantizar el funcionamiento del sistema sanitario.
El gremio ATE volvió a poner en agenda el debate por guardias y horas extras en el sistema de Salud de Río Negro, reclamando la implementación del Convenio Colectivo de Trabajo, anunciado hace un año y todavía sin concreción. Según el sindicato, la demora del gobierno provincial genera que los trabajadores estén obligados a jornadas de hasta 24 horas, con sábados, domingos y feriados incluidos, para garantizar la atención en hospitales y centros de salud.
En un comunicado, ATE, liderado por Rodrigo Vicente, advirtió que “el gobierno prefiere estigmatizar a los trabajadores y no resolver las demandas que mejorarían el servicio”. El sindicato consideró que la falta de convenios laborales sectoriales y generales impide solucionar problemas estructurales y que los empleados son usados como chivos expiatorios frente a las deficiencias del sistema sanitario.
Vicente explicó que las horas extras no son un lujo, sino una necesidad para que los servicios funcionen, y destacó que la situación “se ha transformado en la norma” debido a la falta de personal y recursos. A ello se suma la precariedad de las instalaciones, la ausencia de insumos y de aparatología, y la violencia que enfrentan los trabajadores por el descontento de la población.
El dirigente reclamó al gobierno provincial “comenzar a trabajar en puntos concretos que podrían mejorar la labor en hospitales y centros de salud” y reiteró que sin la implementación del Convenio Colectivo, la reorganización de pagos de guardias y horas extras seguirá siendo insuficiente.
ATE no descarta nuevas medidas de fuerza ante la falta de respuestas, subrayando que la demora afecta tanto a los profesionales como a los usuarios, y que la provincia debe garantizar un sistema sanitario público eficiente y digno.
