El huracán Isaías golpeó Florida y Alabama: más de 600 mil usuarios sin luz y emergencia federal

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El Gobierno nacional comenzó a mirar con atención un fenómeno que podría convertirse en una de las variables de las elecciones de 2027: el crecimiento de los votantes que no se identifican ni encuentran representación en ninguno de los principales espacios políticos.
Dentro del oficialismo ese universo comenzó a ser denominado “ningunismo”. Según sondeos que son analizados por el Gobierno, alcanzaría aproximadamente al 15% del electorado y podría incluso traducirse en una caída de alrededor de cinco puntos en la participación electoral.
La preocupación aparece mientras la administración de Javier Milei comienza a discutir cómo renovar su vínculo con una parte del electorado de cara a una eventual búsqueda de la reelección presidencial.
Una de las evaluaciones que circula dentro de la Casa Rosada es que la narrativa inicial contra “la casta” perdió parte de su capacidad para ordenar el discurso oficialista. El desafío pasa ahora por encontrar un mensaje que permita sostener a quienes acompañaron a Milei y recuperar a los sectores que se alejaron.
En las últimas apariciones públicas, el Presidente comenzó a reforzar un discurso apoyado en los resultados de la gestión y en la continuidad del programa económico.
Durante su participación desde París en el Coloquio IDEA, Milei prometió profundizar las reformas si consigue un nuevo mandato. Posteriormente, durante la Argentina Week, volvió a descartar políticas expansivas de corto plazo y planteó que un Congreso más favorable permitiría acelerar las transformaciones impulsadas por su gobierno.
En la Casa Rosada sintetizan esa estrategia con una definición: “la campaña es la gestión”. El calendario político podría comenzar a tomar mayor intensidad a partir de las elecciones provinciales previstas para 2027.
Otro debate atraviesa al oficialismo: si resulta conveniente volver a construir una elección polarizada con el peronismo y, particularmente, con el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Dentro del Gobierno existen posiciones diferentes. Un sector considera que una confrontación directa podría volver a concentrar el voto alrededor de dos grandes alternativas. Otros advierten que esa estrategia también podría fortalecer a Kicillof, especialmente porque mantiene niveles importantes de conocimiento y respaldo electoral.
Una fuente del entorno presidencial resumió esa posición con otra estrategia: evitar una polarización directa y procurar que el peronismo llegue dividido a las elecciones.
Los estudios citados muestran, al mismo tiempo, niveles elevados de rechazo hacia las principales figuras. Poliarquía registró para Milei un 52% de valoración negativa y 31% positiva, mientras que un relevamiento de Zubán Córdoba ubicó al Presidente con 36,1% de imagen positiva y 61,8% negativa. En ese último estudio, Kicillof obtuvo 45% de positiva y 51,3% de negativa.
La construcción electoral se cruza además con la necesidad del Gobierno de mantener acuerdos políticos en el Congreso.
La foto de Milei en París junto a 13 gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, fue interpretada dentro del oficialismo como parte de una nueva etapa de acercamiento con sectores aliados. Fuentes de la administración nacional sostienen que el viaje permitió acelerar conversaciones y ampliar la búsqueda de acuerdos.
Esas negociaciones resultan centrales para la agenda legislativa que enfrentará el Ejecutivo, donde aparecen temas como el Presupuesto 2027 y la reforma electoral, incluida la intención oficialista de eliminar las PASO.
El desafío para La Libertad Avanza será entonces doble: sostener los acuerdos necesarios para avanzar con las reformas y, paralelamente, recuperar a una franja del electorado que hoy no encuentra representación.
Ese 15% identificado como “ningunista” aparece así como uno de los sectores que podría adquirir peso en la próxima elección. La discusión dentro del Gobierno ya no pasa solamente por cómo retener el voto propio, sino también por cómo volver a seducir a quienes se alejaron de las principales fuerzas políticas.