La Provincia adjudicó la obra de restitución y defensa de la margen izquierda del río Curí Leuvú, un proyecto estratégico que resguardará a Chos Malal ante futuras crecidas y reforzará sectores del paseo costero que quedaron expuestos tras los últimos eventos climáticos. La intervención, largamente demandada por la comunidad, implica una inversión superior a los $3.618 millones y un plazo de ejecución de 360 días corridos.
La empresa Explosivos y Servicios Dexse S.A. – Servipet S.A. U.T. resultó adjudicataria luego del proceso iniciado con la Licitación Pública 2, cuyo acto de apertura de sobres se realizó el 3 de septiembre. Su propuesta fue considerada la más conveniente por experiencia técnica, antecedentes en obras de gran magnitud y por ofrecer la oferta económica más baja entre las cuatro competidoras.
Una obra prioritaria para la protección urbana
El proyecto permitirá consolidar la defensa fluvial aguas abajo del puente de la Ruta Provincial 43, avanzando sobre una zona crítica que en los últimos años sufrió erosión y socavones. La obra responde a un compromiso asumido por el gobernador Rolando Figueroa durante el 138 aniversario de la ciudad, cuando firmó con el intendente Nicolás Albarracín un convenio de colaboración destinado a garantizar la seguridad en toda la ribera.
Según detalló el mandatario, la intervención reforzará la protección de viviendas, infraestructura urbana y áreas turísticas. “Vamos a reforzar la costanera desde el puente nuevo hasta los puentes viejos. Es una obra muy importante para nosotros, porque es protección de la población”, afirmó en aquel momento, marcando la prioridad que tendrá el resguardo de los más de 13 mil habitantes de Chos Malal.
Un proyecto de alto impacto técnico y social
Las tareas previstas incluyen más de 17.200 metros cúbicos de excavación, la colocación de 18.265 metros cúbicos de roca y casi 3.000 metros cúbicos de grava. Estos materiales permitirán construir una defensa sólida y continua en una traza que abarcará desde el nuevo puente hasta sectores del paseo ribereño intervenidos parcialmente en 2024, reforzando así puntos donde el río ha demostrado mayor agresividad.
El antecedente de las crecidas y la urgencia de la obra
En los últimos años, Chos Malal sufrió eventos climáticos severos que pusieron en evidencia la fragilidad de sus defensas. La crecida de mediados de 2023 fue la más devastadora: rompió protección costera, anegó viviendas y comprometió infraestructura esencial. Desde entonces, vecinos y autoridades reclamaron una solución definitiva que diera previsibilidad a una zona estratégica para la vida urbana, el turismo y la actividad productiva.
La adjudicación formaliza ahora el inicio de un proceso que la comunidad espera desde hace tiempo. Cuando las obras concluyan, el corredor ribereño contará con una estructura más robusta y preparada para soportar crecidas futuras, reduciendo riesgos y garantizando mayor seguridad para toda la ciudad.

