
Después de atravesar una situación crítica que la puso al borde de la quiebra, Aconcagua Energía inició una nueva etapa con objetivos claros: estabilizar su operación, recuperar la producción en campos maduros y sentar las bases para crecer en el negocio no convencional. El punto de partida fue el acuerdo de reestructuración alcanzado en julio, que logró más del 94% de adhesión de los acreedores y abrió la puerta a la inyección de capital por parte de Tango Energía, la sociedad integrada por Vista Energy y Trafigura, que se quedó con el 90% del paquete accionario.
El flamante CEO, Pablo Iuliano, ex directivo de YPF, definió un plan de “shock” para los próximos tres o cuatro meses. La estrategia consiste en destinar recursos a mantenimiento y eficiencia en los yacimientos convencionales, lo que permitiría un incremento de entre 5% y 10% en la producción hacia fin de año. “No todos los campos maduros son iguales, pero en los de Aconcagua todavía hay margen para mejorar”, señalaron desde la empresa.
El plan de estabilización se apoya en US$ 36 millones de capital de trabajo ya inyectados por los nuevos accionistas, que permiten poner en marcha equipos que habían quedado paralizados por falta de inversión. La compañía también refinanció su deuda comercial y fiscal, además de la financiera —la más pesada— que ascendía a unos US$ 230 millones.
Con 14 concesiones en su portafolio —la mayoría en Río Negro, cuatro en Mendoza y una en Neuquén—, Aconcagua busca reordenar su gestión y consolidar un perfil productivo más competitivo. Según las proyecciones, a partir de 2026 la apuesta fuerte estará en el desarrollo de los activos no convencionales, donde la empresa espera generar el verdadero motor de crecimiento.
La petrolera también decidió trasladar su sede central a Cipolletti, en la provincia de Río Negro, para reforzar la cercanía con las operaciones y las comunidades donde trabaja. “No queremos manejar la actividad desde 1200 kilómetros de distancia; gran parte de nuestro personal vive en la región”, indicaron desde la conducción.
En paralelo, Iuliano mantuvo reuniones con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y con la secretaria de Energía provincial, Andrea Confini, a quienes presentó los lineamientos del plan de recuperación. El compromiso es claro: consolidar la salud financiera de la compañía, aumentar la producción en el corto plazo y, en el mediano, apostar al desarrollo no convencional como eje de crecimiento sostenible.
Fuente EconoJournal (Foto CEO, Pablo Iuliano)