La petrolera Aconcagua Energía, actualmente en proceso de transformación a Tango Energy Argentina, anunció la cancelación total de tres clases de Obligaciones Negociables (ONs) por un valor nominal superior a 36,8 millones de dólares, en el marco de su plan de reestructuración financiera. La medida fue oficializada ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) y representa un paso clave en el proceso de saneamiento impulsado por el nuevo titular de la compañía, Pablo Iuliano, exCEO de YPF.
Cancelación de tres series de deuda y alivio financiero inmediato
Según el comunicado presentado ante la CNV, la operación incluyó la extinción de las ONs Clase I (US$ 12.000.000), Clase II (US$ 15.000.000) y Clase V (US$ 9.850.802), que totalizan US$ 36.850.802. Los títulos fueron completamente canjeados y permanecen ahora en cartera de la emisora, lo que permitió a la compañía dar de baja los instrumentos conforme a la normativa vigente.
Con esta maniobra, Tango Energy logra evitar cualquier riesgo residual sobre los bonos emitidos y marca un hito en su proceso de saneamiento financiero, tras años de arrastre de pasivos que complicaban su desempeño operativo y su acceso al crédito.
De Aconcagua a Tango Energy: la nueva etapa bajo el mando de Iuliano
El anuncio se produce en simultáneo con el cambio de denominación social de la firma, que pasará a llamarse oficialmente Tango Energy Argentina S.A., reflejando el giro estratégico y la nueva gestión empresarial. Al frente de la reestructuración está Pablo Iuliano, quien asumió el control de la operadora junto a Vista Energy y Trafigura, dos actores clave en la industria energética regional.
El plan busca restablecer la confianza de los inversores y dotar a la compañía de mayor previsibilidad y capacidad de repago, para concentrarse en la operación de sus áreas en distintas cuencas hidrocarburíferas del país.
Un rescate financiero que supera la coyuntura
La capitalización inicial de 36 millones de dólares aportada por los nuevos socios fue destinada específicamente a reducir la deuda más urgente y recuperar la estabilidad económica de la operadora. Antes de este rescate, los pasivos de Aconcagua habían alcanzado los 447.000 millones de pesos (equivalentes a 385 millones de dólares al momento de lanzarse el plan).
El objetivo inmediato de la nueva gestión es ordenar los pasivos, optimizar la estructura de capital y reposicionar a Tango Energy como un actor confiable dentro del mercado energético argentino.
Recomposición de confianza e impulso a la estrategia operativa
El saneamiento financiero representa no solo un alivio contable sino también un mensaje al mercado y a los reguladores: la petrolera busca recuperar su reputación corporativa y volver a enfocarse en la producción. Según fuentes del sector, esta cancelación de deuda abre la puerta a nuevas inversiones en áreas clave, especialmente en las cuencas Neuquina y Cuyana, donde la empresa concentra su actividad.
Con la reestructuración prácticamente completada, Tango Energy inicia una etapa de consolidación que podría definir su futuro dentro del competitivo mapa de operadoras independientes del país.


