A 31 días de la desaparición de los jubilados Pedro Kreder (79) y Juana Morales (69), la investigación en Comodoro Rivadavia entra en una fase clave. Los equipos de rescate redujeron el radio de búsqueda a cuatro kilómetros, centrando los rastrillajes en la zona costera de Rocas Coloradas y Puerto Visser, donde la pareja fue vista por última vez.
Un viaje de fin de semana que se convirtió en misterio
El 11 de octubre, Pedro y Juana salieron desde Caleta Córdova rumbo a Camarones, pero nunca llegaron a destino. Seis días después, las autoridades hallaron su camioneta cerrada, en buen estado y con el equipamiento de camping ordenado dentro, en un terreno arcilloso e intransitable.
Los investigadores descartaron un robo o un abandono forzoso. Sin embargo, la familia advirtió que el lugar donde estaba el vehículo “se los podría haber tragado”, dado que el suelo actúa como una especie de arena movediza.
Hipótesis cruzadas y nuevas pistas
El ministro de Seguridad de Chubut, Héctor Iturrioz, reconoció que la Justicia analiza dos hipótesis principales: una muerte accidental provocada por las condiciones del terreno, y un posible “delito que salió mal” vinculado a un robo armado.
En las últimas jornadas, el operativo de búsqueda —coordinado por la Policía del Chubut, Defensa Civil y Prefectura Naval— se reforzó con drones, perros rastreadores y patrullas terrestres, además de sobrevuelos en las áreas donde el mar pudo arrastrar objetos pertenecientes a la pareja.
Un operativo que no se detiene
El personal policial recorrió la desembocadura del mar en el establecimiento Lamar, donde se encontraron elementos “expulsados por el agua”. Desde allí, los equipos organizaron cuadrículas de búsqueda simultáneas hacia el norte y el sur de la costa.
A un mes sin noticias, el caso mantiene en vilo a la comunidad de Comodoro Rivadavia y a toda la provincia, mientras los familiares de Pedro y Juana siguen reclamando respuestas concretas y la continuidad del operativo en una de las zonas más inhóspitas y desérticas de la Patagonia.


